Imagen de muestra

En el año 1.970, Don Moisés, un hijo de inmigrantes italianos, junto a su esposa Rosa, decidieron emprender la aventura de construir algunas habitaciones para brindar el servicio de hospedaje a quienes pasaran o llegaran al pueblo a través de una ruta que recientemente se había pavimentado y que era muy poco transitada.

En el lugar tan sólo existía una pequeña y sencilla “fonda”, una estación de servicio con el restaurant que Moisés y Rosa habían levantado y una gomería. Fueron estos pioneros que posibilitaron la extensión de la red eléctrica desde la ciudad que se encuentra a un km.